Editorial: Ansias de ferias

| 6 septiembre, 2021 | Comentario

Cuando se escriben estas palabras, nuestro país soporta el invite de una quinta ola pandémica y una nueva variante del virus, denominada Lambda, se postula para sustituir a Delta como la nueva mutación predominante en todo el mundo. A pesar de que más del 60 por ciento de la población española ya ha completado su pauta de vacunación, todo parece indicar que la covid-19 se convertirá en una enfermedad endémica, lo que significa que la «nueva normalidad» será convivir con este coronavirus, mitigando sus efectos más lesivos y sofisticando nuestra inmunidad.

Los primeros ejemplos de esta convivencia forzada los estamos viendo con el regreso a la presencialidad de las ferias de calzado. Aunque la incidencia de la enfermedad sigue disparándose de manera periódica, los organizadores de eventos feriales mantienen la convocatoria de los certámenes de calzado previstos para las próximas semanas. Expo Riva Schuh en Riva del Garda (Italia) se celebró del 18 al 20 de julio, Gallery Shoes tiene todo listo para su desarrollo del 29 al 31 de agosto en Düsseldorf (Alemania), Momad hará lo propio del 17 al 19 de septiembre en Madrid, mientras que Micam la seguirá del 19 al 21 en Milán. Por su parte, la industria auxiliar también contará con sus certámenes de exposición: Simac-Tanning Tech del 22 al 24 de septiembre en Milán (Italia) y, por último, Futurmoda los días 20 y 21 de octubre en Elche (Alicante). Un completo calendario de ferias que recuerda al que disfrutábamos antes de que se desatara la pandemia de la covid-19.

Desde marzo de 2020 hasta hace poco, se han sucedido las restricciones a los eventos concurridos, lo que ha impedido durante un hiato de más de año y medio la celebración de ferias del calzado. Durante este tiempo, se han probado alternativas digitales con la organización de eventos en formato virtual y plataformas online para mantener el contacto entre compradores y empresas. Ninguno de estos intentos ha satisfecho completamente a sus participantes, lo que ha reforzado la idea de la necesidad humana de contacto físico con el producto y de relaciones sociales corporales para hacer negocios.

Ahora es el turno, de nuevo, de las ferias presenciales. Pero el contexto sanitario, social e, incluso, económico, no es el mismo que en tiempos prepandémicos. Las ferias no volverán a celebrarse del mismo modo a como se hacían antes del coronavirus.

Ahora es el turno, de nuevo, de las ferias presenciales. Pero el contexto sanitario, social e, incluso, económico, no es el mismo que en tiempos prepandémicos. Las ferias no volverán a celebrarse del mismo modo a como se hacían antes del coronavirus. En primer lugar, porque el virus todavía sigue activo entre nosotros y, en consecuencia, se deben extremar las medidas de seguridad que garanticen que el certamen no se convierta en un nuevo brote de la covid-19. Por otro lado, el SARS-CoV-2 no ha hecho otra cosa que acelerar un proceso de transformación que las ferias ya estaban acometiendo antes incluso de la aparición del virus en Wuhan; esto es, reducción, concentración e hibridación. De esta forma, hemos visto cómo la principal feria del sector, Micam, ha pasado de celebrarse en cuatro días a hacerlo en solo tres, mientras que otros certámenes como Gallery Shoes o Momad han optado por sumar sinergias con el sector textil para ofrecer una oferta más amplia de artículos de moda. Por último, la experimentación con modelos de exposición virtual llevada a cabo durante los peores momentos de la pandemia se mantendrán como un complemento a la exhibición presencial.

Volver a reunirse bajo los techos de pabellones feriales es la mejor muestra de que la «nueva normalidad» ya está aquí. Esperemos que esta herramienta comercial sirva, como antaño, como revulsivo de nuestra industria y reactive las ventas. Las necesitamos; hay ansia de ferias.

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Categoría: Actualidad

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