«Estoy seguro de que saldremos también de esta»

| 23 junio, 2020 | Comentario

El próximo mes de julio concluirá el mandato de cinco años de José Monzonís al frente de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE). Un lustro presidiendo la patronal nacional del calzado que le ha sirvido para conocer en profundidad nuestra industria zapatera y que ahora abandona en uno de sus peores momentos tras la crisis sanitaria del coronovirus. Repasamos con él estos cinco últimos años como representante de los empresarios del calzado e intentaremos conocer a qué retos se enfrentará nuestro calzado en el futuro.

Revista del Calzado: ¿Su marcha de la patronal obedece a una decisión de la asamblea general de FICE? ¿O es voluntaria? ¿Le hubiese gustado prorrogar su mandato?
José Monzonís: Mi mandato estaba previamente establecido en esos cinco años: cumplir los compromisos forma parte de esa esencia que no debemos perder. Aunque estoy seguro de que todos hemos tenido dudas de si esa decisión era la más conveniente tras el impacto de la covid-19, por la debilidad temporal en la que nos coloca, creo que entramos en una etapa de larga reconstrucción del conjunto de la industria de la moda en nuestro país, que también va a requerir profundos cambios en el medio y largo plazo en sus organizaciones representativas. Quien lidere desde el calzado estos procesos integradores debe formar parte lo antes posible de la toma de decisiones.

Revista del Calzado: ¿Qué balance hace de sus cinco años al frente de la Federación de Industrias del Calzado Español?
José Monzonís: Agradezco de corazón el recibimiento, la colaboración y el esfuerzo de todo un equipo por mejorar día a día esta industria. Mi incorporación a FICE coincidió con el inicio de una rápida recuperación tras el fuerte impacto de la recesión global de 2008/09 a la que nuestra industria se sumó con un indudable éxito comercial. Desde finales de 2017 veníamos ya, sin embargo, observando tendencias preocupantes motivadas por los rápidos cambios estructurales en los consumidores, la distribución internacional y los desarrollos tecnológicos en curso. Pues no toda nuestra base empresarial está preparada para asumirlos. Y, desde finales de 2018, fuertes condicionantes proteccionistas que han erosionado las transacciones comerciales, el crecimiento mundial y, por lo tanto, los mercados. Lamentablemente, mi finalización de mandato coincide con lo que todos los analistas definen como una nueva recesión global. Pero estoy seguro que saldremos también de esta.

«Veníamos observando tendencias preocupantes motivadas por los rápidos cambios estructurales en los consumidores, la distribución internacional y los desarrollos tecnológicos en curso. No toda nuestra base empresarial está preparada para asumirlos».

Revista del Calzado: ¿Cómo ha cambiado el sector del calzado durante este lustro?
José Monzonís:
Se han reforzado marcas, se apuesta por el talento, por una mayor digitalización, por una gradual profesionalización de las organizaciones, etc. Seguimos teniendo muchas dificultades, pero hay empresas que lo están haciendo muy bien. El prestigio internacional del calzado español es innegable, pero nos sigue faltando tamaño, capacidades y, a veces, visión estratégica. Y tampoco ayuda en ello el entorno normativo. Si España quiere apostar por su industria -ahora que las cadenas globales de suministro están moviéndose- deben cambiarse muchas políticas públicas para hacer un entorno más amigable para las empresas.

«El prestigio internacional del calzado español es innegable, pero nos sigue faltando tamaño, capacidades y, a veces, visión estratégica».

Revista del Calzado: Hace cinco años confesaba que uno de sus principales objetivos como presidente ejecutivo iba a ser mejorar la eficiencia y productividad de las empresas. ¿Hasta qué punto cree que ha conseguido cumplir este objetivo que se marcó en un principio?
José Monzonís:
Sigue siendo básico. Podríamos simplificar diciendo que la competitividad depende de estos cinco factores: costes, salarios, tipo de cambio, productividad y posicionamiento. La empresa siempre puede actuar sobre sus costes internos mejorando la eficiencia en el corto plazo, pero mucho más difícilmente sobre los externos, por ejemplo, los impuestos; sobre la productividad, mediante mejoras en la formación, en su organización y en inversión tecnológica con resultados en el medio plazo, y, sobre su posicionamiento, a través de una inversión coherente y continuada con visión estratégica en el largo plazo en productos, mercados, clientes y marcas. Los salarios son la retribución justa al trabajo, la dedicación y el buen hacer de los directivos y empleados. Y el tipo de cambio trasciende fronteras. Si queremos seguir manteniendo márgenes para reinvertir en mejorar gradualmente nuestro posicionamiento, y teniendo en cuenta la presión sobre precios en el mercado, no solo debemos seguir trabajando en costes, sino también en productividad. Muchas empresas lo estaban haciendo antes de que la pandemia impactara en sus negocios.

Revista del Calzado: Algunos problemas de la industria del calzado de hace cinco años aún se mantienen enquistados como, por ejemplo, las altas tasas de empleo sumergido o la dificultad para hacer efectivo el relevo generacional en el sector. ¿Considera que son problemas endémicos e irresolubles?
José Monzonís:
Los niveles españoles de economía sumergida tienen bastante que ver con su estructura económica, el tamaño empresarial predominante y factores normativos que cualquiera de los lectores podría seguramente enunciar. No quiero pensar que son razones culturales las que nos llevan a tener el doble de economía sumergida que, por ejemplo, Alemania. Y, por lo tanto, no quisiera considerar que en cualquier sector existen problemas endémicos irresolubles. Las afiliaciones medias a la Seguridad Social de la industria del cuero y calzado en 2019 fueron de unos 43.000 entre régimen general y autónomos. Sobre esa cifra no tengo claro cuál sería el porcentaje añadido de empleo sumergido en el sector como para considerarse alto o, al menos, más alto que en otros sectores económicos. Mucho o poco, siempre hemos defendido que no puede haber competencia desleal. Podemos criticar la presión fiscal sobre las empresas, las rigideces de uno u otro marco laboral o cualquier otro aspecto normativo. Pero no podemos justificar, en ningún caso, que se puedan dar situaciones de empleo sumergido. En cuanto al relevo generacional en las plantillas es una cuestión que sigue preocupando. También en otros sectores industriales en donde las plantillas han envejecido desde que la crisis de 2008/09 impacto sobre el tejido productivo. Cualquier medida pública que continúe en la línea de facilitar formación especializada, contratos de aprendizaje y, también, contratos de relevo para la industria formando mentores en las empresas para ello seguirá siendo muy bien recibida. Y, además, hay que seguir haciendo atractivo el sector para captar nuevo talento.

«No quiero pensar que son razones culturales las que nos llevan a tener el doble de economía sumergida que, por ejemplo, Alemania. Y, por lo tanto, no quisiera considerar que en cualquier sector existen problemas endémicos irresolubles».

Revista del Calzado: ¿Cuáles diría que son las principales dificultades que deberá enfrentar el sector a corto plazo?
José Monzonís
: ¡Sobrevivir al impacto de la pandemia! En una primera fase de respuesta, las empresas ajustaron rápidamente plantillas utilizando en gran medida los ERTE, cuya extensión debería alargarse al menos hasta finales de año dada la incertidumbre existente en las ventas para este próximo otoño-invierno. Muchas empresas también acudieron a líneas de liquidez para aguantar temporalmente elevados circulantes, pues impactó casi al inicio de las ventas de esta campaña. Aunque hemos mejorado desde las peores previsiones, es claro que quedarán stocks que deberán continuarse al menos parcialmente hasta la primavera verano de 2021, y pueden añadirse diferentes rebrotes en otoño. Diría que la fase de recuperación de la industria durará entre 18 y 24 meses entre dos y tres campañas y que, por lo tanto, la vuelta a la nueva normalidad será gradual. En estos meses las empresas actuarán seguramente con mucha prudencia para evitar problemas de solvencia. Espero que sigan reforzándose financieramente. Y veremos probablemente que las marcas se vuelcan en sus clientes más rentables para limitar sus riesgos financieros. Sobre todo, cuando las empresas de seguros pueden rebajar la clasificación crediticia de muchos de ellos, las primas de los seguros de crédito pueden seguir elevándose y limitarse el número de operaciones de cobertura. Aunque no todas las marcas establecerán estrategias continuistas en una parte de sus productos, y hay otras vías alternativas a los seguros de crédito desde FICE colaboramos desde hace años con entidades de gestión de cobro muy solventes para facilitar las ventas, estas situaciones limitarán el crecimiento, ajustarán la producción y no permitirán que se recupere todo el empleo previo. Y es pronto para hablar de esa nueva normalidad.

«Diría que la fase de recuperación de la industria durará entre 18 y 24 meses entre dos y tres campañas y que, por lo tanto, la vuelta a la nueva normalidad será gradual».

Revista del Calzado: ¿De qué manera transformará el sector la pandemia de la covid-19?
José Monzonís
: No tengo una bola mágica, pero creo que los vectores de crecimiento seguirán siendo probablemente los mismos: creatividad en todos los órdenes del negocio, digitalización de los procesos de la empresa en toda su cadena de valor y sostenibilidad en términos de ecoeficiencia más allá -que también- de modas, valores y principios. Se acelerarán tendencias. Y confianza, seguridad jurídica y reformas estructurales sobre nuestra economía serán fundamentales para que la industria aproveche con éxito los fondos europeos de reconstrucción que se están negociando. La base productiva sufrirá pero ganaremos resiliencia.

«Los vectores de crecimiento seguirán siendo probablemente los mismos: creatividad en todos los órdenes del negocio, digitalización de los procesos de la empresa y sostenibilidad en términos de ecoeficiencia».

Revista del Calzado: ¿El nuevo coronavirus ha asestado el golpe definitivo a las ferias sectoriales?  ¿Cuál será el papel de la feria tras la pandemia? ¿Cree que todavía hay espacio para una feria de calzado en España?
José Monzonís
: En los países latinos sabemos bien esto de que «todo cambie para que nada lo haga». No creo que haya golpes definitivos, aunque vemos procesos graduales. El papel de las ferias viene asociado a la evolución del comercio multimarca. Pues allí donde hay pocos compradores aunque fuertes los modelos feriales nunca han funcionado, sencillamente no son necesarios. Sobrevivirán algunas ferias internacionales, y otras cuantas ferias regionales se adaptarán a las nuevas circunstancias, pero, insisto, las ferias tienen sentido para atender a ese pequeño comercio multimarca que ha sufrido y sigue sufriendo mucho. Y si ese comercio sigue sin ganar competitividad frente a las grandes cadenas de moda, tampoco las ferias de moda tendrán el papel que jugaron hasta hace unos años. Pero tampoco muchas pequeñas marcas centradas en ese canal serán capaces de sobrevivir. Instituciones, fabricantes y comercio multimarca deberíamos seguir estrechando lazos sin, por supuesto, desmerecer otros canales de acceso al consumidor.

«Sobrevivirán algunas ferias internacionales, y otras cuantas ferias regionales se adaptarán a las nuevas circunstancias, pero, insisto, las ferias tienen sentido para atender a ese pequeño comercio multimarca que ha sufrido y sigue sufriendo mucho».

Revista del Calzado: ¿Cuál cree que ha sido su mayor aportación al frente de la patronal del calzado? Al contrario, ¿qué cambios o novedades le gustaría haber introducido y considera que se han quedado pendientes?
José Monzonís
: Deben ser otros quienes contesten, pero, por supuesto, me hubiera gustado hacer cambios que han quedado pendientes. Solo puedo agradecer al equipo que me ha acompañado estos años, a los empresarios que se han implicado en muchas de las actividades que hemos llevado a cabo y, por supuesto, a los sindicatos que han demostrado buenas dosis de pragmatismo en los dos convenios colectivos firmados bajo mi presidencia. Por cierto, que al cambiar drásticamente el entorno en el que se firmó este último, hará falta una gran altura de miras en ambas partes negociadoras para afrontar esta situación.

Revista del Calzado: Desembarcó en la industria del calzado tras haber desarrollado toda su carrera profesional en otros sectores. ¿Qué imagen se lleva del calzado español tras estos cinco años?
José Monzonís
: ¡Muchas más luces que sombras! La industria de la moda es uno de los sectores más complejos que conozco. Hay que tener un talento especial para estar ahí, aunque, hoy en día, empecemos a introducir mucho más profusamente el análisis de datos para tomar decisiones. Dado que la gran mayoría de empresas tuvieron o tienen carácter familiar, en su crecimiento deben combinar el ADN del fundador con esa necesaria profesionalización de sus organizaciones, estructuras y decisión. Encontramos cada vez más casos de éxito aunque no es fácil. Me gustaría seguir pensando que lo mejor está por llegar, aunque nunca llueve a gusto de todos. Y, por supuesto, espero seguir aportando mi granito de arena para que la industria española del calzado continúe enfrentándose con éxito a sus retos.

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Categoría: Actualidad, Entrevistas

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