Editorial: Entre incendios y huelgas
Estos días, entrado el mes de diciembre y con la vista puesta en el fin de año, es una época propicia para hacer memoria y repasar los momentos más reseñables de 2022. Sin lugar a dudas, el año que periclita ha ofrecido momentos dignos de ser recordados y otros que hubiésemos preferido obviar. En nuestro repaso anual de las noticias más reseñables dentro del sector nacional e internacional del calzado, empezamos con un incendio y acabamos con una huelga, una muestra inequívoca de los momentos convulsos e inflamables que ha experimentado durante el 2022 la industria española del zapato.
Como decíamos, el año empezó con un incendio, en concreto, el de la fábrica de producción de la marca de Illueca (Zaragoza) Brans Shoes a mediados del pasado mes de enero. Febrero fue el mes de la guerra, con el comienzo de la invasión rusa a Ucrania, cuyo inició supuso, más allá de la pérdida de los pedidos procedentes de Rusia y Ucrania, que se desencadenaron una serie de efectos indirectos y de coyuntura económica como el encarecimiento del gas, el petróleo o los cereales y, en consecuencia, que el índice de precios de consumo (IPC) alcanzara durante todo 2022 máximos históricos (+10,8 % en julio). A finales de marzo, la Comisión Europea se propuso actualizar las normas de la Unión Europea en materia de protección de los consumidores y adaptarlas a una nueva transición ecológica mediante la prohibición del greenwashing y las prácticas que inducen a error sobre la durabilidad de los productos. También desde la Comisión Europea, en abril nos llegó una noticia importante: la creación de un sistema de indicaciones geográficas para proteger algunos artículos industriales o artesanales dentro de la Unión Europea como, por ejemplo, el calzado de Elche (Alicante). Rosana Perán accedió a la presidencia de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) en mayo, el mismo mes que el centro tecnológico Inescop inauguró una planta pionera en Europa en cuanto al reciclaje de residuos de calzado. Solo un mes después, Inescop también abrió las puertas de Footwear UX-Lab, otro innovador laboratorio especializado en calzado y centrado en la experiencia del usuario. Por otro lado, en julio se empezaron a celebrar las primeras manifestaciones de los trabajadores del calzado exigiendo que el convenio colectivo que se estaba negociando en esos momentos no supusiera una pérdida del poder adquisitivo de los empleados en el sector. Asimismo, en agosto supimos con la publicación del Anuario del sector del calzado 2021 que la producción mundial de calzado superó los 22 200 millones de pares. Para septiembre, las aparadoras españolas viajarán a Bruselas (Bélgica) para reunirse con eurodiputados y presentarles sus reivindicaciones. Un mes después, cinco empresarios españoles recibieron el premio Fedelta al Lavoro, uno de los galardones más relevantes del sector del calzado en Italia. De esta manera, nuestro repaso anual llega al último mes, el cual empezó con una huelga general histórica, ya que se trató de la primera huelga en el sector en los últimos 45 años.
Incendios, guerras y huelgas. Un año complejo, impredecible y convulso, que con toda probabilidad no será más que la antesala a un 2023 igualmente desafiante. Disfruten en buena compañía lo que queda de 2022 y prepárense para un nuevo año que promete ser, cuanto menos, emocionante.
Descargar editorial de Revista del Calzado, nº243:
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Categoría: Actualidad













