¿Cómo afectará al sector español del calzado la amenaza arancelaria de Trump?
A pesar de ser uno de sus anuncios más esperados, el recién investido presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no ha desvelado cuál será su política arancelaria durante la próxima legislatura. Aunque de manera un tanto confusa, el presidente reelecto ha amenazado con imponer unos sobrecargos del 100 % a las importaciones procedentes de los denominados países BRICS (entre otros, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Otra propuesta del nuevo presidente estadounidense propone aranceles del 25 % sobre las importaciones de México y Canadá, mientras estudia la posibilidad de aplicar un arancel universal del 10 % a todos los países.
«Arancel es la palabra más bonita del diccionario», llegó a asegurar Trump durante su campaña electoral. Por el momento, todo son amenazas y conjeturas, ya que ninguna de las órdenes ejecutivas firmadas el día de su toma de posesión hace referencia a impuestos extraordinarios sobre los proveedores de los Estados Unidos. A la espera de que las amenazas se materialicen en decretos gubernamentales y de saber hasta qué punto Trump considera a España un miembro BRICS, nuestro país ya hace cálculos del posible impacto que la imposición de aranceles tendría sobre sus sectores más internacionales.
Entre los sectores más afectados por el recrudecimiento de una guerra comercial con Estados Unidos, destacan algunos agroalimentarios, pero también el del calzado. Estados Unidos es el sexto mayor comprador de zapatos españoles, el primero fuera de la Unión Europea, y, con diferencia, el que mayor precio paga por cada par (unos 53 euros el par, mientras que el precio medio de las exportaciones españolas de calzado está por debajo de los 20 euros). En consecuencia, solo el 2,5 % de los zapatos que España coloca fuera de sus fronteras llega las tiendas estadounidenses. En este sentido, se calcula que el pasado año España exportó unos cuatro millones de pares de zapatos por un valor aproximado de algo más de doscientos millones de euros. Sin embargo, lejos de aprovechar la actual paridad euro-dólar, las ventas de calzado nacional con destino a los Estados Unidos llevan varios años a la baja. Con respecto a 2022, el año en la última década que mayor volumen de pares se exportó a los Estados Unidos, las previsiones de 2024 indican una caída en número de pares del 27,6 % y del 8,8 % en términos de valor (a pesar de la inflación creciente de los últimos dos años).
Aunque la pérdida de influencia de Estados Unidos como mercado destino de nuestras exportaciones de calzado es una tendencia que no se prevé que se revierta en un futuro inmediato, no habría que minusvalorar el impacto que la imposición de aranceles adicionales tendría sobre el sector español del calzado. Por ejemplo, a mediados de 2021, Estados Unidos amenazó a España con incrementar sus aranceles en torno al 25 % como represalia por la imposición en la Unión Europea de la llamada Tasa Google. En aquel entonces, la industria nacional del calzado advirtió de que estos impuestos extraordinarios sobre nuestras exportaciones provocarían «un proceso importante de deslocalización de la producción hacia países de su entorno. Además, causarían un daño irreparable en un sector relevante para el tejido industrial del país y la pérdida de miles de puestos de trabajo».
En 2021 la intervención diplomática logró parar la puesta en marcha de estos impuestos que anticipaban una grave crisis en el sector. Por el momento, no se sabe a ciencia cierta qué sucederá con los avisos de Trump ni el alcance de sus amenazas. A la espera de que se concrete la política comercial de la actual Administración estadounidense, las empresas españolas de calzado ya buscan refugio en mercados más seguros dentro de Unión Europa como, por ejemplo, Polonia.
Categoría: Actualidad












