«Aún no es viable económicamente la remanufactura de zapatos»
La reciente publicación del borrador del real decreto que regulará la gestión de los residuos del calzado y el textil incorpora algunas novedades que obligarán a las empresas a adaptarse a estas nuevas requisitos legales. Para analizar los cambios que contempla la aplicación del real decreto, contactamos con Rafael Reolid, director del SCRAP Gestión de Residuos del Calzado (Gerescal). Con él analizamos en profundidad cuáles serán las principales obligaciones que soportarán las empresas de calzado una vez que se apruebe la nueva ley.
- Rafael Reolid, director de Gerescal.
Revista del Calzado: Finalmente, una vez publicado el borrador del proyecto del real decreto, ¿qué nuevas obligaciones soportarán las empresas de calzado una vez que se apruebe?
Rafael Reolid: La obligación de adherirse a un sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP) de calzado y/o textil, y para ello tendrá que facilitar la información que el SCRAP necesite para un correcto registro y abonar la tasa definida por el SCRAP en los tiempos acordados.
Revista del Calzado: ¿Cuáles son las principales novedades que traerá consigo la implantación de este real decreto ley?
Rafael Reolid: La primera, la obligatoriedad para los productores (marcas) de adherirse al SCRAP y su correspondiente ecocontribución. La segunda, la regulación de los SCRAP nacidos de la propia ley y la obligación de la gestión de los residuos y la presentación de información sobre estos. La tercera, la regulación de la operativa de los diferentes colectivos y entidades que participan en el proceso de gestión de los residuos (recolectores, clasificadores, tiendas/entidades sociales, gestores de residuos, incineradoras, etcétera). Y, por último, la obligatoriedad para el consumidor (ciudadano de a pie) y municipios (entidades locales) de la correcta separación de textil y calzado en sus puntos de recolección definidos.
«Gerescal deberá crear internamente y de cara a sus adheridos una ecomodulación de la tasa para cada tipología de producto para afrontar una misma ley».
Revista del Calzado: ¿Cómo afecta a Gerescal que el real decreto no distinga entre residuos de textil y de calzado?
Rafael Reolid: Gerescal deberá crear internamente y de cara a sus adheridos una ecomodulación de la tasa para cada tipología de producto para afrontar una misma ley. Asimismo, necesitará definir los mejores colaboradores en todo el proceso de gestión del residuo para no perjudicar económica y competitivamente a sus adheridos zapateros a la hora de cumplir la legislación. Además, el calzado físicamente es un producto mucho más complejo que el textil y es importante entender su composición para conseguir, en el proceso de gestión de residuo, minimizar el impacto, reducir costes y revalorizar el poco porcentaje o nulo material que hoy en día es reciclable.
Revista del Calzado: ¿De qué manera se adaptará Gerescal para dar solución a los desafíos que supondrá la implementación del real decreto que regula los residuos de productos textiles y de calzado?
Rafael Reolid: Aplicando flexibilidad en los cupos y en la ecocontribución. Además, implantaremos filtros en el proceso de recolección, clasificado y reciclado que sean eficientes y puedan ser alternativos, pero compatibles con el mismo proceso del textil. Gerescal también profundizará e invertirá en I+D+i para dar lugar a modelos de reciclaje viables de cara al futuro. Por otro lado, por la tipología de nuestro socio, fomentar la reparación produce un gran impacto diferencial cuando hablamos de calzado de calidad, por lo que Gerescal procurará hacer esta opción más asequible y rentable para el consumidor y que se convierta en una alternativa competitiva dentro del modelo de negocio de las marcas zapateras.
«Aunque su especialidad es el calzado, Gerescal puede gestionar textil gracias a la red de colaboradores ya existentes que trabajan principalmente en este ámbito. Esto permite ofrecer a los socios un servicio integral de SCRAP de textil y calzado a precios competitivos».
Revista del Calzado: ¿Tiene capacidad Gerescal para gestionar también los residuos textiles?
Rafael Reolid: Sí. Aunque su especialidad es el calzado, Gerescal puede gestionar textil gracias a la red de colaboradores ya existentes que trabajan principalmente en este ámbito. Esto permite ofrecer a los socios un servicio integral de SCRAP de textil y calzado a precios competitivos.
«Gerescal es un SCRAP con el mismo objetivo de cara a la ley que Re-Viste, que es reducir los residuos con el menor impacto posible. La diferencia más notable entre ambos es que Gerescal priorizará sus esfuerzos en circularidad aplicada al calzado, aprovechando su conocimiento y experiencia».
Revista del Calzado: A efectos prácticos, ¿qué significa que Gerescal será un SCRAP de calzado y textil frente a Re-Viste, que será un SCRAP de textil y calzado? ¿Se contempla la posibilidad de colaboración entre distintos SCRAP?
Rafael Reolid: Gerescal es un SCRAP con el mismo objetivo de cara a la ley que Re-Viste, que es reducir los residuos con el menor impacto posible. La diferencia más notable entre ambos es que Gerescal priorizará sus esfuerzos en circularidad aplicada al calzado, aprovechando su conocimiento y experiencia. A diferencia de otros SCRAP, Gerescal representa mayoritariamente a pymes y empresas medianas, no a grandes corporaciones que fomentan la moda rápida. Este enfoque está alineado con el espíritu de la ley. De cualquier modo, las vías de colaboración están abiertas y pensamos que serán necesarias para poder conseguir economías de escala y optimización de acuerdos con las diferentes entidades de la Administración.
Revista del Calzado: Según el borrador, uno de sus objetivos es «lograr una reducción del peso de los residuos de productos textiles y de calzado del 5 % en 2030 y del 10 % en 2035 respecto a los generados en 2027». ¿Son objetivos muy ambiciosos o, por el contrario, son accesibles?
Rafael Reolid: Este no es un objetivo muy complejo, considerando que en España alrededor de 10-13 % del textil y calzado ya se recupera en su mayoría para reutilizar. Es complejo el hito de reutilizar un 20 % para el 2030 y un 35 % para el 2035 del total recolectado. Aquí se debería entrar en detalle para que se pueda compensar calzado y textil en ese cupo, puesto que ya sabemos que reutilizar calzado usado es mucho más complejo y menos beneficioso para la salud. Gerescal propone que se pueda compensar el porcentaje entre textil y calzado o que se pongan porcentajes más bajos. Esta es una de nuestras principales alegaciones propuestas al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MiTEco) sobre el borrador.
Revista del Calzado: Por otro lado, los objetivos de recogida son de al menos el 50 % de los residuos generados para 2030 y del 70 % para 2035. ¿Son realistas estos porcentajes? ¿Se pueden cumplir sin disparar los gastos?
Rafael Reolid: Considerando que los SCRAP se están estructurando y poniéndose en marcha ahora mismo, lo veo un poco ambicioso. Si tenemos cinco años de margen para poner operativos los SCRAP, lo ideal es permitir que la tecnología madure y que los hitos se puedan cumplir progresivamente, de esta forma la inversión se producirá en tecnologías más seguras y procesos más eficientes. Por ejemplo, nosotros siempre defendemos invertir en la trituración de zapatos, ya que no utilizar ese material es malgastar recursos.
Revista del Calzado: ¿Cómo deberán gestionar las marcas el stock de zapatos no vendidos?
Rafael Reolid: El stock no podrá tratarse como residuo. Deberá considerarse producto a precio reducido o de saldo, sujeto a la fiscalidad correspondiente, evitando que se declare como tara o desecho.
Revista del Calzado: ¿Cómo se prevé la recogida de residuos y productos textiles y de calzado usados?
Rafael Reolid: De igual manera que se está haciendo ya; es decir, con puntos de recogida municipales o a través de entidades como Humana, Moda_Re, Proyecto Lázaro, etcétera. pero con más recursos y mayor profesionalización. En Gerescal también valoramos potenciar la recolección directa de las marcas, mediante sus tiendas propias o propiciando colaboraciones con los establecimientos multimarca, para así estar más de cerca el ciclo del residuo y ayudar a concienciar a los equipos humanos a tener más presente el diseño circular.
«Aunque se espera que la clasificación y la innovación tecnológica reduzcan costes en el futuro, actualmente podemos decir que aún no es viable económicamente la remanufactura de zapatos».
Revista del Calzado: El borrador indica que «aquellos artículos clasificados como no aptos para la reutilización o preparación para la reutilización serán destinados a ser remanufacturados o reciclados». ¿Cómo prevé Gerescal realizar esta remanufactura o reciclaje de los zapatos y prendas textiles? ¿Qué tecnologías dispone en la actualidad para llevar a cabo esta transformación?
Rafael Reolid: El proceso de reciclado de calzado es muy complejo. Ya hay socios fundadores que han desarrollado pruebas piloto, como puede ser la planta de reciclado del Centro Tecnológico del Calzado (Inescop), pero son procesos económicamente inviables para implantar a todo el calzado recolectado que aspiramos a reciclar. El reciclado del calzado convencional hoy en día no es rentable, es más económico incinerarlo. De cualquier manera, la tecnología de clasificación y remanufactura irá avanzando con el tiempo, y esperamos que se mejoren los costes hasta que se logre cubrir, sino el total, si para del producto desechable. Por ejemplo, ya hay operativas algunas plantas de reciclado en países centroeuropeos, pero que solo trabajan con un tipo de zapato concreto, con calzado deportivo monomaterial, y cuyos costes multiplican por cinco lo que ReFashion, el SCRAP francés, está pagando cada par de zapatos. En consecuencia, de momento, si ReFashion está reciclando zapatos en la actualidad es más por marketing que porque este proceso sea interesante a nivel económico o material. Aunque se espera que la clasificación y la innovación tecnológica reduzcan costes en el futuro, actualmente podemos decir que aún no es viable económicamente la remanufactura de zapatos.
Revista del Calzado: ¿Qué sucederá con los productos textiles y de calzado que se importen? ¿Cómo se garantizará el cumplimiento de la ley por parte de los importadores?
Rafael Reolid: Esto es uno de los procesos más sencillos, si la importación es legal. Los importadores deberán estar registrados en el RAP y adheridos a alguno de los dos SCRAP existentes para poder introducir sus productos en España, del mismo modo que ya ocurre en sectores como los aparatos electrónicos.
Revista del Calzado: ¿Y en cuanto al comercio online?
Rafael Reolid: Aquí pasa igual. Los operadores logísticos son una pieza fundamental en el control y optimización de los procesos de importación. Ellos están regulados en la ley y tendrán que exigir ese número de registro RAP para poder exportar desde cualquier país con destino a España.
Revista del Calzado: ¿Qué tipo de sanciones se contemplan?
Rafael Reolid: Entendemos que la rigurosidad de la ley será progresiva. Suponemos, fijándonos en lo que sucede con los SCRAP de otros sectores como el de aparatos eléctricos, que las sanciones se materializarán en multas administrativas, en la retirada de productos para evitar su comercialización y en la pérdida de subvenciones o deducciones fiscales.
Categoría: Actualidad, Entrevistas













